viernes 10 de julio de 2009

Tiempos libres 1

Los tiempos de la primera sesión libre, disputada con 11 grados de temperatura en el ambiente, han sido los siguientes:

1.Mark Webber (AUS) RBR RB5 Renault 1:33.082
2.Jenson Button (GBR) Brawn GP BGP001 Mercedes 1:33.463
3.Felipe Massa (BRA) Ferrari F60B 1:33.745
4.Jarno Trulli (ITA) Toyota TF109 1:33.795
5.Giancarlo Fisichella (ITA) Force India VJM02 Mercedes 1:33.839
6.Kimi Raikkonen (FIN) Ferrari F60B 1:33.840
7.Nico Rosberg (GER) Williams FW31 Toyota 1:33.902
8.Sebastian Vettel (GER) RBR RB5 Renault 1:33.909
9.Kazuki Nakajima (JPN) Williams FW31 Toyota 1:33.952
10.Fernando Alonso (ESP) Renault R29 1:34.148
11.Nick Heidfeld (GER) BMW Sauber F1 09 1:34.221
12.Rubens Barrichello (BRA) Brawn GP BGP001 Mercedes 1:34.227
13.Lewis Hamilton (GBR) McLaren MP4/24 Mercedes 1:34.483
14.Robert Kubica (POL) BMW Sauber F1 09 1:34.694
15.Nelson Piquet (BRA) Renault R29 1:34.738
16.Sebastien Bourdais (FRA) Toro Rosso STR3 Ferrari 1:34.827
17.Sebastien Buemi (SUI) Toro Rosso STR3 Ferrari 1:34.878
18.Heikki Kovalainen (FIN) McLaren MP4/24 Mercedes 1:34.893
19.Timo Glock (GER) Toyota TF109 1:34.911
20.Adrian Sutil (GER) Force India VJM02 Mercedes 1:35.092

Webber es el más rápido de la sesión libre 1.1 del GP de Alemania

Vettel con problemas en la primera sesión

Primera jornada de entrenamientos libres y como todo el mundo pronosticaba la lucha se ha centrado entre Red Bull y BrawnGP. Han sido estos dos equipos lo que han monopolizado la atención con su su lucha cronométrica por adjudicarse la primera plaza que al final ha ido a parar a manos de Mark Webber.


Button ha tenido que conformarse con la segunda plaza pero, viendo el rendimiento de su compañero Barrichello, el británico puede considerarse más que afortunado. Rubens ha ocupado la última posición durante gran parte de la sesión y sólo en la última vuelta lanzada, cuando ya el cronómetro había completado los 90 minutos previstos ha conseguido colocarse en la posición 12.


Tampoco en Red Bull han sido todo alegrías. El ídolo local, Sebastian Vettel, ha tenido un problema técnico, cuando estaba por completarse la primera hora de entrenamientos, y se ha quedado detenido en la chicane. El último ganador de un Gran Premio conseguía volver a la pista a falta de cuatro minutos para el fin de la sesión pero su intento de mejorar su tiempo fue baldío.


En plazas menos destacadas se han situado los dos coches de Ferrari que, si bien no han tenido una actuación descollante, si han mostrado la consistencia de sus prestaciones y podían ser una de las sorpresas de este fin de semana. Felipe Massa ha sido tercero y Raikkonen sexto a menos de una décima de su compañero.


Una buena actuación de conjunto que supera ampliamente lo hecho por Renault y McLaren. Ningún representante de estos equipos ha brillado esta mañana en demasía, no pudiendo acercase ninguno de sus pilotos a menos de un segundo del líder de la sesión. Alonso ha sido quien más cerca ha estado y su décima plaza puede mitigar la decepción de una actuación pobre del equipo francés con Piquet en la 15ª plaza a más de segundo y medio de la cabeza. Hamilton 12º y Kovalainen 18º ha sido el resultado de los de Woking.


No eran saltos de alegría lo que se podía ver en el box mcLaren y el gesto serio y concentrado de Pedro de la Rosa reflejaba que las cosas no iban todo lo bien que se esperaba o que se confirmaban las más oscuras sospechas de falta de rendimiento.


Agradable sorpresa la proporcionada por Fisichella que se posicionaba en la quinta plaza final. Por su parte Sutil había tenido peor suerte al sufrir un problema técnico en su monoplaza a los 45 minutos de sesión. Adrian ya no pudo volver a retomar su trabajo de hoy por los que sus tiempos de inicio de sesión le dejaron muy descolgado en la tabla de tiempo.


En casa BMW las cosas tampoco han estado como Theissen y sus chicos hubieran querido. En esta primera sesión el el GP de casa los coches de BMW han pasado inadvertidos y las plazas 11 y 14 ilustran la fase baja de la que no encuentran el camino para salir.


A las 14 horas se disputará la segunda sesión que, con una climatología cambiante, puede ayudar poco a la comprensión general de como va a discurrir el resto de fin de semana. Nosotros lo seguiremos en directo desde estas páginas.

jueves 9 de julio de 2009

Exhibición de Alonso en Oviedo

Alonso hará una exhibición con el R28 el 5 de septiembre en Oviedo.

El equipo Renault anunció hoy que el piloto asturiano Fernando Alonso hará una última carrera de exhibición el sábado 5 de septiembre en Oviedo, un fin de semana antes de disputarse el Gran Premio de Italia de Fórmula Uno.

Según Renault, Alonso manejará el R28 sobre una pista de 1,8 kilómetros y está previsto que el coche se ubique en la Plaza de América de Oviedo para hacer también un recorrido por la calle del Conde de Toreno, una de las principales avenidas de la capital asturiana.
"Siempre me gusta participar en exhibiciones y ya he hecho varias en España, pero conducir mi coche en Oviedo, mi ciudad natal, me hará sentir algo más especial. También es una forma bonita de agradecer a mis seguidores el apoyo que me han dado durante años. Espero que vengan todos y se diviertan", comentó Alonso.
El italiano Flavio Briatore, director del equipo Renault, destacó que las exhibiciones de Renault representan una oportunidad para que los aficionados se acerquen al equipo y a los coches de una forma que no pueden hacer durante los grandes premios del Mundial.
"Fernando siempre ha querido conducir un coche de fórmula uno por las calles por las que creció y estoy seguro de que será una experiencia inolvidable para él y para la gente de Oviedo. Con la popularidad que la Fórmula Uno tiene en España, espero que esta exhibición sea uno nuestros mayores éxitos", afirmó.

miércoles 8 de julio de 2009

Fernando Alonso de rojo Ferrari


Los medios italianos visten a Fernando Alonso de rojo Ferrari

El 15 de noviembre: día elegido para su presentación oficial

"Torero Rosso". Así titula la "Gazzetta" Auto Sprint su edición de esta semana, que cuenta con la imagen de Fernando Alonso vestido con el mítico mono de Ferrari.

La publicación remarca un hecho que ya se viene comentando desde hace semanas: la llegada del asturiano Fernando Alonso a la Scuderia del Cavallino. Sin embargo, hay matizaciones en cuanto a las fechas que publicaba el Diario AS sobre la presentación en sociedad del piloto español.

Auto Sprint asegura que Ferrari esperará hasta el final de la temporada para hacer público el fichaje. El 15 de noviembre, durante la gran fiesta de final de temporada de la Scuderia en Cheste (Valencia), Alonso ya podría vestirse de rojo.

Pero los medios italianos van más allá. La publicación asegura que el acuerdo entre el piloto y la escudería se alcanzó hace ya un año, al igual que ocurrió con Michael Schumacher, cuando la Scudería guardó el secreto- e incluso lo llegó a negar- hasta apenas un par de días antes del anuncio oficial.

Atentos al detalle: el mono del fotomontaje de Fernando lleva integrado ya el patrocinio del Banco Santander.

Las piezas del puzzle empiezan a encajar.

martes 7 de julio de 2009

Un circuito que dá esperanzas



El circuito de Nurburgring es el siguiente en el calendario, un trazado que siempre le ha dado suerte a Alonso. Ha ganado dos veces, en 2005 y 2007.






Fernando Alonso le tiene pillado el pulso al circuito de Nurburgring, le gusta, se siente cómo y es que el asturiano ha ganado allí en dos ocasiones, en 2005 cuando consiguió su primer Mundial, y en 2007 cuando pilotaba para McLaren. En 2006 fue segundo por detrás de Schumacher. Los números dicen que es donde mejor ha quedado junto con Malasia, donde iguala los resultados.

Para encontrar su peor resultado tenemos que remontarnos al año de su debut con Minardi en 2001. Entonces quedó 14º, pero desde 2003 su evolución ha sido espectacular: cuarto puesto en su debut con Renautl, un quinto en 2004, el segundo de 2006 y los dos primeros en 2005 y 2007.

Dos primeros puestos que no estuvieron lejos de la polémica. En 2005 consiguió la victoria en la última vuelta, cuando Kimi Raikkonen reventó el neumático derecho delantero en la recta de meta, depués de que hicera un par de planos durante la carrera. La mala conducción del finés le dio la victoria al asturiano, que ya corría con la calculadora en la mano.

En 2007, en una carrera un tanto loca, se alió con la lluvia para derrotar a Massa, que se subía por las paredes mientras veía que el español se le acercaba cada vez más. Al final, adelantamiento y pique del brasieño, que criticó la maniobra de Alonso antes del podio. Esa carrera dio para más polémicas. Hamilton se salía y una grúa le permitía volver a la carrera, una decisión muy criticada pero legal. Veremos que nos depara el "infierno verde" este 2009.

jueves 2 de julio de 2009

La "genialogía" de Renault

La “genialogía” de Renault

De las “teteras amarillas” a los mundiales de Alonso

Cuando un coche amarillo irrumpió en la parrilla de salida del Gran Premio de Inglaterra de 1977, el 16 de julio, el resto de competidores lo miraron como un bicho raro, e incluso se escapó alguna sonrisa maliciosa por el paddock: era el primer motor turbo de la historia de la Fórmula 1. Pero aquel patito feo se transformó en cisne. Aunque le costó la metamorfosis. Renault, Gordini y Alpine fueron los responsables de esta “genialogía". Casi treinta años más tarde, Fernando Alonso les dio su primer mundial como constructores. Repasemos qué lo hizo posible.

Los padres de la criatura

Corría el año 1976 cuando Renault se fusionó con Gordini y Alpine para un fin muy particular: crear monoplaza de Fórmula 1. Gordini llevaba el apellido de su creador, Amédée Gordini, apodado “el brujo”. Él creó la escudería que compitió en Fórmula 1 entre 1950 y 1956.

El Equipe Gordini logró tres puntos en sus ciento veintiséis carreras completadas en asociación con Simca. El éxito estuvo lejos, pero la experiencia estaba asentada. Más tarde se dedicaría a desarrollar los motores de Renault y a ensamblarlos a los monoplazas hasta la fusión definitiva.

Por su parte, Alpine era fruto del mecánico francés Jean Rédélé. De sus primeros éxitos en las carreras alpinas (sobre la base del Renault 4/4) adoptó su nombre. La colaboración con Renault continuó con los modelos 8, 16, 25 Turbo y 30. La compenetración desde el inicio fue casi perfecta, por lo que estos tres genios franceses dieron el gran salto a la Fórmula 1 con una apuesta muy arriesgada: un motor turboalimentado, algo nunca visto hasta entonces en la Fórmula 1. El nombre oficial de aquél primer proyecto francés fue Equipe Renault Elf. Los que creyeron en ellos se podían contar con los dedos de las manos. Pero pronto demostrarían que la imaginación y la constancia dan sus frutos.

La crisálida

El inicio del motor turbocomprimido no fue prometedor: Jean-Pierre Jabouille, único representante de la marca francesa en su primera carrera en Fórmula 1 en 1977, abandonó en la décima vuelta en Silverstone por la rotura de su motor. Era el inicio de una arrancada desastrosa que le obligó a abandonar en el resto de las carreras de ese mundial. Los más avispados no tardaron en apodar a su RS01 “la tetera amarilla”.

A pesar de que el motor Turbo tenía más de una década de existencia, la idea introducirlo en la Fórmula 1 no había cuajado; sus desventajas (respuesta lenta del motor, acelerones bruscos, elevado consumo y caro mantenimiento, entre otros) parecían mayores que el incremento de potencia de su principal argumento. Pero Renault tuvo ocasión de probarlo a conciencia en competiciones de prototipos. Poco a poco fueron evolucionando hasta crear un bólido capaz de alcanzar a los grandes.

Cómo imaginar entonces que una de esas “teteras” iba a protagonizar el que, casi unánimemente, se ha considerado el duelo por antonomasia de toda la historia de la Fórmula 1: René Arnoux y Gilles Villeneuve, Dijon 1979. Tres vueltas de Fórmula 1 en estado puro. Las teteras se revelaron.

La rebelión de las teteras

Jabouille ya había conseguido los primeros puntos para la locura Renault-Turbo en Watkins Glen el año anterior, al lograr el cuarto lugar. Pero en 1979, gracias a la entrada de un segundo piloto al equipo (René Arnoux), ese patito feo iba a poner a prueba nada más y nada menos que a Villeneuve y su Ferrari.

El lugar escogido no podía ser más emotivo: el Gran Premio de Francia. Aquél rueda contra rueda inolvidable (a tres vueltas de la bandera de cuadros) impidió el doblete de Renault (Villeneuve finalmente fue segundo). Pero mientras las cámaras se fijaban en ese espectacular enfrentamiento, por delante y en cabeza Jabouille hizo historia: cruzó la línea de meta primero ante la desbordante alegría de su equipo; el motor Turbo había logrado su primera victoria en Fórmula 1.

Finalmente, el extraño sueño de llevar un motor turboalimentado a la Fórmula 1 había triunfado. Como siempre en este deporte, poco tardaría el resto en imitarlo.

La era Prost

El fichaje por Renault de otro francés llamado Alain Prost desencadenó el inicio de uno de los pilotos más exitosos de todos los tiempos. Ocurrió en 1981, tras la partida de Jabouille a Ligier. Alain le sustituyó e inició una etapa esperanzadora: aunque sólo ganaron tres carreras ese año, en 1982 lograron once. El talento de Prost era evidente, pues firmó nueve de esas victorias. Eso le permitió acabar tercero en el mundial de constructores, algo impensable para Renault años atrás.

En 1983, Alain Prost y Renault acabaron segundos en los respectivos campeonatos de pilotos y constructores, pero la marcha de Prost al año siguiente marcó el fin de los éxitos para la escudería francesa: en 1984 el “Profesor” fichó por McLaren, y Renault se hizo con los servicios de Patrick Tambay y Derek Warwik. Desde entonces, los puntos y los podios se fueron sucediendo de forma irregular y tímida, sin ninguna victoria más que sumar al palmarés.

Tras los relativos éxitos entre 1982 y 1983, en 1984 sólo pudieron ascender al quinto puesto del mundial. Al año siguiente las cosas se complicarían: un séptimo puesto en el mundial les animó a abandonar la competición. La urbana pista australiana de Adelaida vio por última vez a aquellas teteras amarillas que habían aprendido a hacer miel. Su despedida se asemeja sobremanera a sus inicios: ningún coche pudo llegar a meta por problemas mecánicos. Acababa así el sueño de Renault en la Fórmula 1. Aunque, en realidad, sólo fue un cambio de escenario.

La marcha de Renault no frenó el auge del turbo: en 1986, todos los competidores usaban esos motores. Pero no duraron mucho: la Federación los prohibió en 1988. Terminaba ahí la arriesgada apuesta de un constructor francés iniciada once años antes. Lo importante, hacer historia, estaba logrado.

Una nueva etapa: motores

La prohibición de los motores turbo no desalentó a Renault para volver a la competición en 1989. Pero su objetivo era otro: en vez de formar una escudería, iba a suministrar motores a otros equipos. La alianza con Williams ha sido una de las más exitosas de este deporte. Los Williams-Renault pronto se destacaron como los más consistentes de la parrilla. La recompensa llegó en 1992, con el campeonato mundial de constructores.

En 1995, Renault también se asoció con Benetton, y juntos volvieron a probar las mieles del triunfo. En los 90 Renault logró en total cinco mundiales de pilotos (Mansell, Prost, Schumacher, Hill y Jacques Villeneuve) y seis de constructores (cuatro de Williams y dos de Benetton). Aunque en 1997 estaban oficialmente retirados de nuevo, sus motores seguían impulsando a varios equipos de la parrilla bajo denominaciones diferentes: Playlife en Benetton, Mecachrome en Williams y Supertec en Arrows y BAR. Sólo era una estrategia para regresar más fuertes que nunca: en 2001 anunciaron la vuelta de Renault como escudería propia en el mundial de 2002.

El milagro fue posible por la compra de Benetton, que mantenía prácticamente toda su infraestructura azul, con Flavio Briatore al frente.
Benetton, el corazón actual de Renault.

Muchos seguían llamando Benetton al equipo Renault en 2002. La escudería, oficialmente llamada Mild Seven Renault Sport (Mild Seven Renault Team, al año siguiente) era prácticamente la misma que alzó a Michael Schumacher a su primer mundial en 1994. Pero había una diferencia significativa.

Los directivos de Renault habían hecho una promesa muy sincera, ya entonces; habían absorbido Benetton con un objetivo claro: ser campeones del mundo con su propio nombre. No era un objetivo fácil de cumplir: tras la marcha de Michael Schumacher del equipo en 1996, Benetton bajó radicalmente de rendimiento y resultados. Para levantar la escudería necesitaban mucho dinero y estrategia. Quizá fichar a un jovencísimo piloto llamado Fernando Alonso (desconocido en todo el mundo por entonces) era la clave. Renault iba a volver a saborear el triunfo. Pero ¿de dónde venía Benetton?

Benetton, un caramelo muy especial

Dos años antes de que Renault abandonara la competición en 1986 apareció otro equipo: Benetton. En realidad, Toleman se escondía detrás de la escudería de la marca de ropa conocida como United Colors of Benetton. Propulsados por Alfa Romero en sus dos primeros años (1984 y 1985), los primeros resultados llegaron en buena medida de la mano de un ingeniero muy especial: el surafricano Rory Byrne.

Las agónicas y escasísimas victorias de Benetton en aquellos años, tan exclusivas como saboreadas, les mantuvieron hasta mediados de los 90. Su filosofía de una Fórmula 1 diferente (como lo era contar con un alemán llamado Michael Schumacher y un italiano excéntrico que se autoproclamaba gurú en los negocios pero intuitivo y profano en las carreras.) era parte de su clave.

Y es ahí es donde radica la magia de la Fórmula 1: aquel extraño proyecto triunfó. Con Ford lograron su primer mundial (1994), y de la mano de Renault (como comentamos anteriormente) continuaron los buenos resultados. La escudería ya era una de las grandes por entonces. Aunque su pequeña estructura era sólo un auténtico caramelo para cualquier marca afianzada. Y Renault era esa boca que se relamía pensando en comerse Benetton. En 2002 abrieron la boca; Benetton se dejó engullir con facilidad.

Fernando Alonso, la segunda era dorada

Aunque el primer año del regreso de Renault como equipo propio (en 2002) tuvo a Jenson Button y Jarno Trulli como pilotos oficiales, realmente era Fernando Alonso la esperanza de Briatore. Huérfanos de Michael Schumacher, querían encontrar otra joya por pulir. Y acertaron.

Cedido a Minardi en su primer año de contrato, cuando Alonso se sentó por primera vez en un Renault empezaron a llegar los resultados: la primera posición en parrilla en Malasia (y su correspondiente podio en carrera) y aquella inolvidable victoria en Hungría en 2003 no fueron un espejismo. El resto de la historia la hemos vivo año tras año, y forma parte de la historia misma de la Fórmula 1. Los números, finalmente, son los que hablan: quinientas carreras disputadas, treinta y cinco ganadas, más de mil puntos en el mundial y dos mundiales de constructores (ambos, de Fernando Alonso).

El camino hasta aquí ha sido largo, complejo y cruzado. Quizá el destino ha querido unir a todas estas personas, ingenieros, diseñadores, pilotos, estrategas y demás idealistas para que la “genialogía" de Renault fuera posible.

Alonso se exhibirá en Rotterdam

El piloto español será la estrella del Bavaria City Racing, que se celebrará a mediados de agosto.

Según informa la web oficial del campeonato formula1.com, Fernando Alonso participará en el Bavaria City Racing, un evento que se celebra cada año. En esta ocasión, el piloto asturiano correrá en Rotterdam en la demostración el próximo 16 de agosto.


“Nelson Piquet, que ha estado dos veces allí, me ha contado grandes historias sobre el evento y la cantidad de aficionados. Espero entretenerles”, declaró Alonso.


El año pasado cerca de medio millón de espectadores se dieron cita para ver la exhibición, que ahora cumple su quinto aniversario. Desde la organización señalan: “Fernando es uno de los tres campeones del mundo en activo, así que es fantástico que esté con nosotros en nuestro aniversario”.